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Josep Boan
Conductor, este mensaje es para ti y me gustaría que dedicaras unos minutos del tiempo que aún tienes para leerlo. Mi nombre es Josep, pero todos mis amigos me llaman por mi apellido. Soy Josep para mi familia y BOAN para mis amigos. Siempre tendré 20 años porque un conductor, como ahora lo eres tú, entró a 130 km por hora en esa curva que ves en el mapa, invadió el carril por el que yo circulaba en mi moto y me mató. Era un precioso domingo de agosto del año 2020, el domingo día 9. Mi padre y yo habíamos salido de Barcelona aquel viernes y nuestro objetivo era Finisterre. Dormimos en A Coruña y después de llegar al lugar donde se acaba la tierra, continuamos nuestra ruta hacia Santiago de Compostela, primera parada del viaje de vuelta a casa. Pero un delincuente vial no permitió que llegara a la ciudad del Apóstol, al Campo de Estrellas. Mi padre conducía tras de mí y contempló horrorizado como aquel coche se lanzaba sobre mi como si de un misil se tratara. Conducíamos tranquilos, disfrutando del viaje, felices de estar juntos. Era el primer viaje, el primero de los muchos que planeábamos. Ja no podremos hacerlos. Un conductor como tú me mató. No quieras ser como él. Respeta las señales de limitación de velocidad que encontrarás en la carretera. Permíteme volver a casa para abrazar a mi madre y a mi hermana. Permíteme acabar mi grado de historia para ser profesor. Permíteme disfrutar de mis fabulosos amigos. Permíteme componer canciones con mi guitarra, competir por un nuevo cinturón de Mugendo. Permíteme volver con la que será la madre de mis hijos. Permíteme vivir una vida que es mía, como tú puedes hacerlo con la tuya. Conductor, respeta mi vida.
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